domingo, 29 de enero de 2012

Sin querer, queriendo.

Levantarse tan tranquilo, una mañana de domingo. Ducharse, y dirigirse al ambulatorio de guardia, a realizarte unas curas que deberías de haberte hecho días atrás. Entrar en la sala de espera y ver, que debes esperar 20 turnos  hasta que llegue tu vez, no es nada, si justo detrás tuya, entra alguien con quien jugar.

¿Jugar a qué, diréis?

A ningún juego en particular. A esas miradas que se cruzan, y esos labios que se aprietan. A esos, mírame, pero no. Y esa risa, al saber que lo hago.
Ese juego que hace que una hora, en un hospital, sea como 5 minutos en un parque de atracciones.

Entonces llega tu turno. Entras, te curas y te marchas. Dejando atrás un juego, del que nunca te habrías cansado de jugar. Preguntándote, quién sería ella, cómo se llamaba, o si algún día, volverás a verla.

Juan Rubio Ríos
29 de Enero de 2012.
Huércal de Almería

sábado, 21 de enero de 2012

Madurando.

Me he dado cuenta. Sin quererlo maduramos. La vida te da golpes que te obligan a crecer.

¿Cómo me he dado cuenta?

El miércoles, 18 de Enero, Rodrigo mi mejor amigo cogió un autobús para viajar desde Almería a Madrid, y desde allí a Argentina, su país natal, para ya, no volver nunca. Hace unos 3 años, un 20 de septiembre, su hermano realizó el mismo camino.

La primera vez, cuando Lucas, voló de nuestras vidas; cada vez que recordaba su cara, cada vez que veía fotos antiguas, o cada vez que habla con el vía msn, tuenti, facebook..., las lágrimas inundaban mis ojos.
Ahora, que Rodrigo se ha ido. Cada vez que me acuerdo de ellos, por canciones, por imágenes, o por simples recuerdos, en mi cara se dibuja una sonrisa.

Esa sonrisa me dice que nuestra amistad es para siempre, que los veré pronto, y que nunca nos olvidaremos los unos de los otros.

Madurar es necesario, aunque ojalá puediéramos ser siempre críos.

sábado, 7 de enero de 2012

Soy grande, y lo se. Y se que puedo llegar a ser mejor pero seria abusar. Se que mis palabras pueden doler, pero que mas dolerán mis silencios. Que pocos llegan a conocerme de verdad y menos a quererme. Que mi carácter me creara muchos enemigos. Pero las grandes personas,siempre fueron repudiados. Que mi soberbia, mi ego, y yo lucharemos contra criticas inútiles que intentan desmoronarnos.

Este soy yo. Mejor cada día. Mejor cada segundo. Y por supuesto mejor que tu. Soy Juan Rubio, y soy impredecible.