sábado, 21 de enero de 2012

Madurando.

Me he dado cuenta. Sin quererlo maduramos. La vida te da golpes que te obligan a crecer.

¿Cómo me he dado cuenta?

El miércoles, 18 de Enero, Rodrigo mi mejor amigo cogió un autobús para viajar desde Almería a Madrid, y desde allí a Argentina, su país natal, para ya, no volver nunca. Hace unos 3 años, un 20 de septiembre, su hermano realizó el mismo camino.

La primera vez, cuando Lucas, voló de nuestras vidas; cada vez que recordaba su cara, cada vez que veía fotos antiguas, o cada vez que habla con el vía msn, tuenti, facebook..., las lágrimas inundaban mis ojos.
Ahora, que Rodrigo se ha ido. Cada vez que me acuerdo de ellos, por canciones, por imágenes, o por simples recuerdos, en mi cara se dibuja una sonrisa.

Esa sonrisa me dice que nuestra amistad es para siempre, que los veré pronto, y que nunca nos olvidaremos los unos de los otros.

Madurar es necesario, aunque ojalá puediéramos ser siempre críos.

1 comentario: